"Amiga, ¿me veo gorda?"...-"Te ves como estás"-.


Les platico que yo tengo una muy buena amiga desde hace ya más de 15 años con la que he vivido todo tipo de aventuras; hemos compartido risas , lágrimas y momentos duros a lo largo de nuestra historia como amigas verdaderas.

Cuando comenzamos a conocernos y éramos apenas una criaturitas recién iniciando la universidad, mi querida amiga y yo teníamos algo en común que nos gustaba mucho: Comprar ropa en una conocida tienda-emporio española de tendencia que recién iniciaba sus ventas en México en aquellos ayeres.

Bueno, en una de las visitas a esa tienda, decidí probarme una prenda y salir y preguntarle a mi amiga lo siguiente :

"Amiga, ¡me veo gorda? " Su respuesta me dejó atónita, -"Pues te ves como estás"-. En su momento me impresionó mucho en verdad porque lo sentí como un ataque de honestidad brutal; no sé si fue falta de tacto o simplemente estaba siendo sincera conmigo (aunque creo que se puede decir lo que sea sin tanta "bestialidad" jaja.)

¿Y qué pasó después? No recuerdo a ciencia cierta si compré la pieza que me estaba probando, pero una cosa sí quedó clara.... jamás he vuelto a preguntarle a alguien si algo se me ve bien o no. Me dejo guiar por lo que me gusta y me sienta cómodo, vaya; incluso si alguien me dijera que se me ve mal, no me importa un comino mientras YO me sienta feliz.

Muchas veces seguimos lo que otros nos dicen "con la mejor de las intenciones" sobre nuestra apariencia: mamás, hermanas, amigas o incluso parejas y la realidad es que hay muchas reglas y prejuicios sobre la ropa que se supone debemos usar. Si a esto le agregamos que nuestra figura no luce como una varita de nardo; eso puede ser para mucha gente casi, casi una "invitación" a opinar y darnos consejos sobre como "disimular" nuestros defectos.

"Al final del día mi amiga tenía razón, en verdad me veo como estoy y no es ningún delito ser gorda o flaca".

Hace unos días, una señora amablemente me dijo que cuando yo perdiera peso, mi forma de arreglarme iba a ser diferente. Me molestó un poco y le dije con toda amabilidad que a mí no me gusta usar maquillaje, hacerme unos grandes peinados o usar tacones (¡Dios me libre sobre todo de esa última! jaja). La señora pensaba que yo debía lucir como se supone una mujer con una excelente autoestima debe verse..... "perfecta"...... pero gran error porque tener una buena autoestima no se basa en la forma en la que luces, sino en la forma en la que te SIENTES.

Cada quien usa lo que puede y lo que le gusta. A mí me gusta traer mi cabello limpio y bañarme todos los días, habrá gente a la que le guste maquillarse o ponerse extensiones y no tocar el agua, me gusta usar ropa sencilla de colores sobrios, habrá a quienes les agrade usar pedrería y estoperoles.... nada está escrito, pero lo que es valioso es el CÓMO TE SIENTES TÚ.... NADIE MÁS QUE TÚ.

Si alguien "generosamente" te ofrece consejos de moda, asiente con tu cabeza y una sonrisa amable a sus valioso consejos (que nadie solicitó) pero en tu mente siempre piensa que tu comodidad y seguridad dependen solamente de tu propia persona y que a este mundo no venimos a agradar a los demás porque aunque lo intentemos con todas nuestras fuerzas; nunca quedaremos bien con todos.

Y volviendo a mi amiga y a aquel episodio, ella pudo haberme mentido y decirme que me veía preciosa, o haberme dicho que se me veía fatal lo que traía puesto, pero en realidad optó por dejar a mi consideración y a mi opinión la forma en la que me veía. Al final del día mi amiga tenía razón, en verdad me veo como estoy y no es ningún delito ser gorda o flaca.

Al día de hoy; seguimos siendo tan importantes la una para la otra sin que intervengan nuestra edad, nuestros trabajos, parejas o el cómo nos vemos porque las dos sabemos que el valor de nuestra amistad, va mucho más allá de eso; nuestros corazones se unen por la lealtad, la honestidad y la tolerancia. Te quiero Karina.

Nos leémos pronto.

Gina

#aceptación #motivación #autoestima

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